Prevención de la leishmaniosis canina

¿Cómo puedes prevenirla?

La prevención es básica en el control de la enfermedad. Es necesario evitar que los insectos infectados piquen tanto a los animales portadores de leishmaniosis como a los no portadores. Existen diferentes medidas preventivas que se pueden llevar a cabo conjuntamente. Los collares o pipetas evitan o disminuyen el contacto con el “mosquito” y la vacuna disminuye el riesgo de desarrollar la enfermedad ya que prepara sus defensas frente al parásito de la leishmaniosis.

No te olvides de la prevención de la leishmaniosis. Configura aquí tus recordatorios de medidas preventivas en tu calendario.

Prevención de la leishmaniosis canina
Medidas de prevención externa
Aplicando todas las medidas de prevención se obtiene la máxima protección para evitar el desarrollo de la leishmaniosis.
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Se pueden aplicar tanto pipetas como collares para la prevención de la picadura del "mosquito". Se recomienda aplicar las pipetas eficaces contra flebótomos cada 3-4 semanas (según el fabricante).

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Evitar que el perro duerma al aire libre y en general, evitar la exposición de la mascota a los mosquitos durante el amanecer y el ocaso, especialmente en zonas endémicas.

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Se pueden colocar mosquiteras en todas las ventanas de la casa. En el interior de las casas conviene utilizar productos antimosquitos para proteger contra las picaduras no solo al perro, sino a toda la familia.

vacuna de la leishmaniosis
Todo lo que debes saber sobre la vacuna de la leishmaniosis

La vacuna contra la leishmaniosis es una herramienta muy eficaz para inmunizar a los perros contra el desarrollo de esta enfermedad. En este articulo resolvemos las dudas más comunes sobre su seguridad o eficacia. 

¿Estás aplicando buenas medidas preventivas?
¿Estás aplicando buenas medidas preventivas?
Preguntas frecuentes

Sí, sin duda. Son dos barreras de protección que se complementan y no se sustituyen. La vacuna prepara el sistema inmunitario desde dentro, mientras que el repelente (collar o pipeta) actúa como barrera externa para evitar la picadura. Usar ambas es la estrategia de prevención más completa y segura.

No. Aunque el riesgo es mayor en los meses cálidos, el cambio climático ha alargado el periodo de actividad del flebótomo. La recomendación veterinaria actual es mantener la protección con repelentes durante los 12 meses del año para no dejar ninguna ventana de riesgo.

La protección puede empezar muy pronto. La mayoría de los productos repelentes, como pipetas y collares, se pueden usar en cachorros a partir de las 7-8 semanas de vida. El protocolo de vacunación, por su parte, suele iniciarse a partir de los 6 meses de edad. Consulta siempre con tu veterinario para que te paute el calendario más adecuado para tu cachorro.

Sí, el riesgo existe en todas partes. Aunque es mayor en zonas rurales o con jardines, el flebótomo se ha adaptado perfectamente a los entornos urbanos y puede criar en parques, alcantarillas o zonas con vegetación. Ninguna zona de España se considera libre de riesgo, por lo que la prevención es siempre necesaria.

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