Aunque no los veamos, en parques como éste se esconden peligros así de grandes.
La amenaza de contagio por leishmaniosis crece y queremos explicarte cuáles son sus riesgos y cómo puedes contribuir a que crezca también la protección de tu mascota.
La leishmaniosis es una amenaza real y la prevención es clave.
¡Protege a tu perro contra la leishmaniosis!
Algunos datos clave sobre la leishmaniosis
Te acabas de encontrar con un flebótomo, un insecto en realidad muy pequeño que es el portador del parásito de la Leishmania. Causador de la enfermedad de la leishmaniosis, conocida popularmente por la “enfermedad del mosquito” y su presencia ha aumentado estos últimos años, incrementando el riesgo de contagio de la leishmaniosis, una enfermedad que puede ser mortal para tu perro y afectar también a las personas.
¿Cómo prevenir la leishmaniosis canina?
El cambio climático les ha permitido adaptarse a la ciudad. Los parques ofrecen humedad, sombra y materia orgánica (hojas secas), creando el microclima perfecto para que críen.
Huyen del sol directo y el viento. Se esconden en zonas con muchos árboles, troncos huecos, acumulaciones de hojas secas, muros de piedra y cerca de fuentes o zonas húmedas.
El mayor riesgo es desde el atardecer, durante toda la noche y hasta el amanecer. Para evitar picaduras, es mejor dar los paseos largos durante las horas de luz diurna.
Es casi imposible saberlo al momento. El flebótomo es diminuto (2-3 milímetros), no zumba y su picadura pasa desapercibida. Por eso, la única solución es usar repelentes continuos y vacunación preventiva.